los trámites del gpd

ayer volví a llamar a la clínica de ra, después de haberles mandado un correo el día anterior y no haber tenido respuesta. en cuanto me cogió el teléfono la administrativa me reconoció y me dijo que había visto mi correo… pero no me contestó, no lo entiendo, o es que tienen el protocolo de no contestar los correos o es que es a mí sólo a quien no contestan. el caso es que me dijo que ya estaba el trámite para el dgp en asisa esperando autorización (después de que el genetista diera el visto bueno e hiciera el presupuesto por lo que tardó dos meses), resulta que el tema se está complicando y  ha pasado a las oficinas centrales de madrid, a “jefazos” como me dijo ella ayer. algo que me podía haber dicho en un correo respondiendo al mío, pero no. todo me mosquea mucho porque me da la sensación de pasotismo, de dejación y de poca profesionalidad. incluso pienso que me están dando largas, en este caso al ser mutualista el tratamiento está totalmente cubierto, o sea, ellos no reciben un duro, es asisa quien lo tiene que pagar y ahí con la iglesia hemos topado… sí pagáramos nosotros el tratamiento seguro que la cosa iba más rápida, por lo menos eso pienso. entonces le dije que si nosotros podíamos hacer algo para hacer un poco de presión, que podíamos ir a las oficinas de asisa y hablar directamente con ellos, incluso a las de madrid donde está los “jefazos” y ver qué era lo que pasaba, la cosas es sencilla, o lo autorizan o no lo autorizan. el caso es que me dijo que iba a volver a llamar ella por la mañana a ver que le decían, le dije que vale, que entonces esperaría a ver lo que le decían. se me olvidó decirle que me dijera algo en cuanto lo supiera y cómo no me gusta ser pesada en vez de llamarla otra vez le mande un correo para decírselo. esperé toda la mañana a que me respondiera o a que me llamara pero nada. de verdad que me da la sensación de que pasan de nosotros, no sé a lo mejor soy una exagerada pero no sé si esto es así normalmente, ¿alguien está o ha estado en este caso, o conoce a alguien? me ayudaría mucho saber de casos parecidos porque no sé si es normal, estoy pensando incluso ir a muface y ver si allí me pueden ayudar pero no sé si eso sería viable.


cuatro (segunda parte)

después de saber que mi bebé no tenía latido y haber pasado la primera noche en estado de shock, estuve sola en casa toda la mañana. no podía para de pensar que lo que estaba en mi interior estaba muerto y que sin embargo estaba ahí, era una vorágine de sensaciones, estaba embarazada pero no lo estaba, sólo quería que todo terminara de una vez.

al día siguiente nos fuimos al hospital con la idea de que me quedaría ingresada. pasamos a la consulta y estaba el doctor que me vio la primera vez, me preguntó que tal, le dije que estaba nerviosa pero no le dije nada de mi cita con la ginecóloga.  yo creo que todavía guardaba una mínima esperanza de qué la ginecóloga que me había dicho que no había latido se hubiera equivocado y cuando llegáramos allí nos dijeran que todo iba bien y nos fuéramos a casa, pero no fue así. junto con el doctor había una chica muy joven que estaría haciendo su mir o algo por el estilo, era muy amable y cercana.  estuvieron mirando los dos el monitor un tiempo, yo no veía nada, fue ella la que poniéndome la mano en la rodilla me dijo que lo sentía mucho pero que no había latido. era definitivo, ahora si que no había duda. me dijeron que había que hacer legrado y que podía ser al día siguiente, habría que esperar otro día más…

el doctor estuvo preparando los papeles del ingreso y cuando me explicó todo no pude más y me eché a llorar, le pregunté por qué, por qué abortaba una y otra vez, que yo hacía todo lo que me decían, que me ponía heparina, que estaba en reposo, que me ponía la progesterona y aun así nada. me dijo que a veces hay abortos recurrentes y no se sabe por qué pasan, que no hay explicación, que una vez hecho el legrado examinarían los restos y que a lo mejor podían ver qué es lo que había pasado pero que no podía asegurarme nada. los resultados tardarían alrededor de un mes y medio, era principios de diciembre así que estarían para finales de enero. tendríamos que llamar para pedir cita y recoger los resultados entonces. les di las gracias como pude y seguí llorando fuera de la consulta, la enfermera no paraba de consolarme, me dio una tarjeta del centro con el número para hablar directamente con ella y pedir la siguiente cita, me dijo que no desesperara que al final llegaría. me dejaron en una sala contigua para que me tranquilizara y no me viera llorar la gente que estaba esperando. estuvimos un rato hasta que me encontré mejor y dejé de llorar. al salir nos fuimos a tomar algo, era ya media mañana. a ratos estaba tranquila, a ratos me ponía a llorar. una amiga mía había venido por trabajo a granada y me había dicho hacía unos días que quedáramos para comer, yo no tenía ánimo ninguno de ver a nadie así que le conté lo que me había pasado y le dije que lo sentía mucho pero que no iba a quedar con ella. lo entendió perfectamente.

me harían el legrado el día siguiente por la mañana, el cinco de diciembre, el cumpleaños de él. mientras que estábamos tomando algo se puso a llorar, le he visto llorar muy pocas veces, y cuando lo hace me muero de tristeza. en ese momento le dije que por favor no llorara que él tenía que ser fuerte por los dos y que si lo veía así yo me hundiría más. nos calmamos un poco y decidimos que iríamos a comer fuera para celebrar su cumpleaños aunque fuera un día antes. no había muchas ganas pero sabiendo que el día siguiente lo íbamos a pasar en el hospital era lo único que podíamos hacer para animarnos. él y yo, sólo los dos.

el día del legrado tuvimos que ir al hospital muy pronto. fuimos a admisión a entregar los papeles de ingreso y subimos a la planta de maternidad. no sabíamos a lo que íbamos y en que consistía un legrado. entramos en la habitación y la primera sensación fue horrible, era una habitación oscura, en la que hacía mucho frío. subimos la ventana y no entraba nada de luz, daba a un patio y justo en frente y muy pegado a la ventana se veía otro edificio, decidimos que era mejor tener la persiana bajada así por lo menos entraba menos frío. me tuve que quitar la ropa y ponerme una bata sin nada debajo. yo, con mi ignorancia, estaba tranquila y lo único que quería es que todo pasara lo más rápido posible. vino otra enfermera y me puso una vía. me salió mucha sangre pero me puso la vía en una lado de la muñeca que es mejor para poder mover el brazo con facilidad. al rato vino una doctora a verme, me dijo que me iba a poner dos pastillas en la vagina para dilatar y que me llevarían a quirófano a primera hora de la tarde, si me dolía les podía avisar para que me pusieran analgésicos, no podía hacer pis ni beber nada en un par de horas (hasta la una de la tarde) y que después si empezaba a manchar tendría que hacer pipí en una cuña por si echaba algún resto que tuvieran que analizar. tuvimos que mover la cama para separarla de la ventana porque en la habitación seguía haciendo mucho frío, la calefacción no funcionaba y las enfermeras me trajeron varias mantas porque no entraba en calor, llamaron a alguien de mantenimiento y vino a ver porque no salía aire caliente, intentó arreglarlo pero yo creo que no lo llegó a arreglar porque yo seguía teniendo frío todo el rato. pasaron las dos horas, durante ese tiempo él se fue a desayunar y cuando volvió sería alrededor de la una de la tarde. fui al baño y cuando me limpié vi que había sangre. a la media hora me empezó a doler y llamé a una enfermera, era un dolor soportable, creo que me pusieron paracetamol. poco a poco el dolor fue a peor. a las tres de la tarde los dolores eran insoportables, yo me retorcía en la cama de dolor y no decía nada más que me pusieran algo para quitármelo, creo que me pusieron algo más fuerte pero a mi no me hacía ningún efecto, les pregunte varías veces si me iban a llevar a quirófano ya y me dijeron que hasta primera hora de la tarde no me llevarían, no entendía por qué, si me estaban viendo que me retorcía de dolor, quería que me lo quitaran ya de una vez. no paraba de preguntar la hora cada cinco minutos y a mí me parecían horas, creo que estuve como dos horas desde las tres hasta las cinco con unos dolores muy fuertes, poco a poco comprendí que eran contracciones, era igual que un parto. él a mi lado todo el raro cogiéndome la mano y haciendo lo posible para que me encontrara mejor, pero era imposible. yo le decía que por favor les dijera que me pusieran algo para el dolor, que lo que me habían puesto no me hacía nada, vinieron varias enfermeras, una de ellas estuvo un buen rato conmigo, me dijo que tenía que respirar profundo y soltar el aire muy despacio, a partir de ese momento sólo oía como él me ayudaba a llevar la respiración, yo lo intentaba pero cuando llegaba el dolor era imposible, me retorcía, doblaba las piernas, me tapaba, me destapaba, lloraba, no sabía qué hacer, cómo ponerme, el dolor no cesaba, cada vez que venía alguna enfermera a verme le preguntaba por qué no me llevaban a quirófano ya, que no podía más… vino otra vez una doctora, yo seguía manchando pero no había vuelto a ir al baño, miró el empapador y cuanto había dilatado, me dijo que todavía tenía que esperar un poco más y yo ya no sabía que hacer… al final conseguí calmarme un poco, no sé si por agotamiento o porque me hicieron efecto los analgésicos, estaba medio dormida cuando aparecieron por la puerta mis suegros, no pude decir nada, sólo lloraba y deseaba que se acabara todo de una vez… a las seis de la tarde me bajaron al quirófano, el dolor había pasado pero tenía muchas ganas de hacer pis, antes de llegar a la sala se lo dije a una enfermera, me preguntó si quería me ponía una cuña y yo le dije que prefería ir al baño, tuve que usar el baño de ellos porque allí no había, me preocupé un poco porque al hacer pis eché mucha sangre, se lo dije a la enfermera y me dijo que no me preocupara que con el legrado sacarían más para analizar. vi entrar a un grupo de personas, y ahí estaba el doctor que me iba a operar, era mi doctor de reproducción asistida el mismo que me había visto el día anterior, me alegré mucho de que fuera él. me subí yo misma a la mesa de operación, la enfermera que me había llevado al servicio me preguntó de dónde era y a qué me dedicaba, le contesté y enseguida me pusieron una mascarilla, empecé a quedarme dormida, lo último que sentí fue que me echaron agua caliente imagino que para limpiarme y ya no me acuerdo de nada más.

cuando me desperté estaba todavía en la sala de operaciones, me preguntaron que qué tal estaba y de verdad que me encontraba muy bien, estaba relajada y sin ningún dolor, me llevaron a una sala para recuperarme. al rato vino el doctor y me pregunto qué que tal estaba, le dije que bien y que me había alegrado mucho verlo. me explicó que analizarían los restos a ver si podían encontrar algo pero que no me aseguraba nada. le di las gracias y me quedé un rato más allí. estaba muy tranquila pero ya quería irme de allí, si hubiera sido por mí, me hubiera ido a casa en ese momento. me subieron a la habitación y allí estaba él con sus padres. cuando llegué les dije que estaba bien y estuve hablando con ellos un rato. ahora sólo quedaba pasar la noche y ya se habría acabado todo. tenía mucha hambre, no había comido nada en todo el día, pregunté a las enfermeras si podía cenar algo y me dijeron que en principio sí, que me traerían un bocadillo. cuando salí del quirófano él y mis suegros se habían ido a la cafetería, así que él pudo comer algo. al rato de irse mis suegros me trajeron un bocadillo enorme que devoré, nos habían comprado una tarjeta para ver la televisión pero estábamos tan cansados que enseguida nos dormimos, por lo menos yo, él tenía que dormir en un sillón que no tenía ninguna pinta de cómodo, el pobre no descansó nada. en la habitación seguía haciendo frío, había mucho ruido y las enfermeras entraron un par de veces a la habitación. cuando nos despertamos sólo quería que vinieran pronto para decirnos que nos podíamos ir, le dije que si quería ir a desayunar fuera, se fue y cuando vino me trajo chocolate con churros que me supieron a gloria. al rato vino el doctor que me había operado a preguntarme que qué tal estaba, me sorprendió mucho, le dije que estaba bien y él me volvió a repetir lo de los análisis, le di las gracias. y poco tiempo después vino una enfermera que me quitó la vía y me dijo que podía ir a ducharme y que luego me vería la doctora para darme el alta y poder irme a casa. me fui a duchar a la zona de duchas que estaban fuera de la habitación y cuando volví a la habitación me llamaron para que fuera a ver a la doctora, unas explicaciones, unos papeles que firmar y se acabó. volví a la habitación, me vestí y por fin pudimos irnos de ese horrible lugar. cuando salimos nos dimos cuenta de que las habitaciones del otro lado daban a la calle y que tenían un sol impresionante, pensamos que habíamos tenido mala suerte con la habitación y que en general todo había sido una experiencia horrible, para olvidar. había tenido un parto, un parto que había acabado sin bebé.

a la salida hacía frío pero el sol brillaba, decidimos volver a casa dando un paseo.

muchos detalles están perfectamente grabados en mi cabeza, otros los voy olvidando y poco a poco iré olvidando cada vez más. escribirlo ahora supone un esfuerzo por recordar y creo que aunque me remueva por dentro y en realidad quiera olvidarlo todo, esta experiencia que me ha tocado vivir, que nos ha tocado vivir, es una más de nuestras vidas. escribirlo ahora supone afrontar una etapa más en el duelo, la de superarlo y poder mirar en la distancia lo que he/hemos vivido sin rencor y con valentía. no sé si me tocará vivir una experiencia parecida alguna vez, espero que si tengo que hacerlo sepa afrontarlo mejor y ojalá que la próxima sea con una recompensa final, poder abrazar a mi bebé.

p.d. recogí los resultados del legrado a finales de enero, resultado: ninguno. el doctor no se acordaba de mi 😦 y  la seguridad social no cubre el dgp. vuelta a empezar.

p.d. quería dar las gracias a lola por el detalle de haberme prestado un libro que estoy leyendo y que seguro me va a ayudar a llevar mejor este duelo.

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y también por su regalo sorpresa.

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“fue tan largo el duelo que al final casi lo confundo con mi hogar”  Vetusta Morla – Cuarteles de Invierno


cuatro (primera parte)

en este mes, mi primer bebé estaría a punto de cumplir un año y mi tercer bebé estaría a punto de nacer. a mi amiga e le transfirieron dos embriones el sábado pasado (día de mi cumpleaños), el día 25 tiene la beta. mi amiga a, se quedó embarazada en las mismas fechas que yo de mi número cuatro, dará a luz en agosto. mi amiga p, me dijo hace unos días que está embarazada por segunda vez. me alegro por todas ellas, sobre todo por mi amiga e que lleva luchando 3 años y ojalá que el día 25 nos de un notición. como imaginareis es difícil no pensar en el tema cuando todo esto me rodea y me ronda por la cabeza.

hacía días que no sabía nada y he vuelto a llamar a la clínica de ra, estamos esperando que el genetista haga el informe y el presupuesto para el dgp y luego lo autorice mi seguro médico. la administrativo que me coge siempre el teléfono me ha dicho que el genetista ha dicho que sí que se puede hacer pero que todavía tiene que hacer el presupuesto y luego enviarlo, así que todavía hay que esperar. la semana que viene toca regla así que tendremos que esperar a la siguiente (espero) para empezar el tratamiento.

tengo pendiente desde hace tiempo contar mi cuarto embarazo. este me va a costar más que ningún otro y por eso creo que lo estoy evitando, no sé si podré escribirlo todo de una vez así que lo iré escribiendo poco a poco. me va a costar mucho remover todo lo que pasó y va a ser duro recordar, pero tengo que hacerlo para poder llevar mejor este duelo e ir curando mis heridas. el cuarto fue sin duda el peor y el más doloroso de todos los abortos, no sólo psicológicamente, también físicamente.

me había quedado embarazada por tercera vez en verano y tuve un aborto a mediados de septiembre (que ya conté en otra entrada). a los dos meses me volví a quedar embarazada otra vez, por supuesto nos pusimos muy contentos pero ya no como al principio, era una emoción contenida, pensando a ver cómo iba a ir esta vez. cómo me dijo el ginecólo de la clínica de ra, desde el principio estuve poniéndome heparina y progesterona. me había recomendado también que estuviera en reposo. desde que sabía que estaba embarazada estuve muy tranquila en casa, evitaba coger peso y salía lo menos posible a la calle. mi doctora de la seguridad social me había derivado a fertilidad en el hospital y tenía cita para finales de septiembre, fui a verla y se lo conté, me dijo que igualmente fuera a que me vieran allí. pasaron varios día y llegó el día de la cita y como estaba un poco lejos fui en taxi, estaba de cinco semanas y pico. se sorprendieron un poco cuando les dije que estaba embarazada pero cuando les conté que ya había tenido tres abortos anteriores entonces me dijeron que me iban a hacer ellos el seguimiento. fue allí donde me hicieron la primera ecografía. a las cinco semanas de embarazo el corazón del embrión empieza a latir, lo primero que se desarrolla es el sistema circulatorio y el corazón empieza a bombear sangre. el ginecólogo me preguntó si era mi primera eco, le dije que sí, estaba nerviosa y a la vez emocionada, la ecografía no duró mucho, me echó un vistazo rápido y me dijo que efectivamente se veía embrión pero que no había latido, era muy pronto así que me repetirían la eco la semana siguiente. me quedé bloqueada, no supe que decir, me dieron cita para la semana siguiente y nada más, me fui. en el taxi de vuelta a casa fue cuando mi cabeza empezó a darle vueltas al asunto, no era normal que ya de cinco semanas y algún día no se le oyera el corazón, empecé a ponerme muy nerviosa, esa misma semana tenía cita con la gine de mi seguro privado así que por lo menos tendría otra ocasión en unos días de ver si seguía sin latir el corazón. pero la cosa no se quedó ahí, necesitaba una segunda opinión, llamé a varias consultas ginecológicas para ver si me podían dar cita esa mismo día, encontré una que no estaba muy lejos, les conté lo que me pasaba y me dieron cita para esa tarde. empecé a sentirme muy mal, pensaba que era otra vez lo mismo, que no podía ser, ahora directamente no tenía latido.

puedo parecer y en ese momento parecería una histérica, no tengo la menor duda de que es así, pero no lo pude/puedo evitar. hasta que llegó la hora de irnos a la consulta no pasaba el tiempo. como era a última hora de la tarde él ya estaba en casa y vino conmigo, no tardaron mucho en atendernos y la gine que nos vio era maja. le conté mi visita de por la mañana y le dije que necesitaba una segunda opinión, que realmente me habían hecho una ecografía muy rápida y que a lo mejor mirando con más detenimiento se podría ver mejor el embrión. de nuevo me desvestí y me subí a la camilla para que me hiciera otra ecografía, estaba muy nerviosa. empezó a mirarme y lo primero que me dijo es que efectivamente no se veía actividad cardiaca pero siguió mirando más tiempo, yo también estaba mirando el monitor, amplió la imagen y de repente empezó a verse algo que se movía un poco, yo sentí un alivio tremendo, me dijo que sí, que parecía el corazón pero que no podía estar cien por cien segura, que lo mismo era un vena o algo así, una vena, pensé yo, ¿una vena latiría? no sé, ella sabrá más que yo, pensé. me dijo que esperara un poco a ver en una semana o diez días y le dije que tenía cita con mi ginecóloga en unos días. cuando salimos de allí fue cuando empecé a llorar, no se si estaba contenta por que había visto latir algo, o estaba muerta de miedo, él me dijo que me tenía que tranquilizar que no me lo tomara así, que no lo pensara, que tenía que actuar con cautela y esperar (en definitiva que no había que hacerse ilusiones). otro jarro de agua fría, uno detrás de otro….

pasaron los días hasta que llegó el día de la cita con la ginecóloga, pero me confundí de hora y cuando llegué a la consulta la doctora ya no podía verme, menudo chasco me llevé. me dieron cita para unos días más tarde, que sería después de la cita en el hospital en reproducción asistida, tendría que esperar unos días más. llegó el día de la cita en el hospital, creo que estaba de seis semanas y algún día. cuando pase a consulta me preguntaron como estaba, yo les dije que bien, ocultando mi nerviosismo, la enfermera que estaba en la sala me dijo que qué cara más bonita se nos ponía a las embarazadas, yo me reí por dentro y pensaba que cómo podía verme así si tenía una cara de angustia que no podía quitarme de encima y además de un grano tremendo que me había salido en la barbilla… me quité la ropa y me empezaron a hacer la ecografía, a los pocos segundos me dijeron que todo iba bien, que había latido y que lo único que el embrión era pequeño para el tiempo que tenía y que por eso podía ser que no se le oyera el latido la última vez. me dieron cita para la siguiente visita en unos diez días. les conté que esos días por la mañana había tenido nauseas, me mandaron cariban, sin receta porque no lo cubre la ss. al salir del hospital lo compre en una farmacia, no me acuerdo de cuanto me costó pero si que era muy caro. llamé a mi pareja para decirle lo que me habían dicho y me fui a casa.

siguieron pasando los días, yo intentaba realizar en mínimo esfuerzo posible, cancelé varias cosas que tenía y que suponían un esfuerzo e intenté no estar mucho tiempo fuera de casa. sólo quería que pasara el tiempo. mi pecho era de cristal, apenas podía tocarlo, sobre todo los pezones. mi tripa estaba hinchadísima y llena de moratones por la heparina, pero todo me daba igual.

antes de la tercera cita en el hospital tenía la cita con la ginecóloga, no la conocía, me la habían recomendado y decidí que estaría bien cambiar a una nueva y ver que tal me iba con ella, esta doctora asistía partos en la clínica que me correspondía por mi seguro privado y eso me gustaba si me decidía a dar a luz en la privada, aunque no lo tenía claro todavía. en ese momento estaría de ocho semanas y pico, había pasado la barrera de las ocho semanas, era el que más tiempo se había quedado conmigo. tuvimos que esperar bastante hasta que nos atendió, yo creo que fuimos los últimos. cuando pasamos nos saludó dándonos la mano y me pareció agradable, pero no me dio excesiva confianza. le conté mi historial y me dijo que me haría eco vaginal porque era todavía muy pronto. pasé de nuevo a desvestirme para la eco. empezó a mirarme, en silencio, unos segundos tensos porque no decía nada, yo miraba una pantalla que tenía en frente que era lo mismo que ella veía en el monitor, veía que movía el ecógrafo de un lado para otro. fue de repente cuando me dice que era otro aborto que lo sentía mucho pero que no había latido. en ese momento no me lo creí, no podía ser, si hacía unos días que le latía el corazón, no podía ser verdad… me eché las manos a la cara, él se acercó a mí para consolarme. no dije nada, no podía… la doctora me dijo que me quedará ahí todo el tiempo que necesitara, pero yo no quería estar allí, así que me levante y me vestí. cuando entré de nuevo en la consulta y la miré fue cuando empecé a llorar, ella se acercó y me abrazó, me dijo que lo sentía mucho. los dos callados nos sentamos en frente de ella y le preguntamos qué que teníamos que hacer ahora. me dijo que habría que hacer legrado, que ella lo podría hacer al día siguiente, pero me acordé de mi cita en ra en el hospital. me dijo que en casos como el nuestro después de varios abortos de repetición lo mejor era hacer un tratamiento de fertilidad, fue la primera vez que escuché diagnóstico genético preimplantacional, me dijo que era muy caro y que podíamos intentar que nos lo hicieran por la seguridad social. cómo a los dos días tenía cita en el hospital, le dije que entonces esperaríamos a que me vieran y me hicieran allí el legrado aprovechando que ya que estaba derivada a reproducción asistida en la ss podríamos intentar que nos hicieran el tratamiento de dgp. cuando termino de hablar me entró una angustia enorme  ya no podía parar de llorar y me recetó algo para que pudiera dormir esa noche. salimos de la consulta, en ese momento pensé que no quería volver allí nunca más y no porque ella me hubiera tratado mal.

el camino a casa fue duro, muy duro, íbamos andando, él me abrazaba y yo apenas podía ver con los ojos llenos de lágrimas. le pregunté si podía pedir el día en el trabajo para que viniera conmigo a la cita en el hospital, pensábamos que ese mismo día me harían el legrado. me dijo que sí, que lo pediría. pasamos por la farmacia para comprar lo que me había mandado y cuando llegamos a casa me quité la ropa y me metí en la cama, no quise cenar nada y tampoco quise tomarme lo que me había recetado que no sé que era, creo que valium. en ese momento quería desaparecer, que no hubiera mañana, era horrible, no quería estar más en esa casa, tenía frío continuamente y me sentía derrotada por completo. creo que al final caí rendida de agotamiento.

 


¿por qué soy vegana? ¿por qué no lo eres tú?


cosas que ayudan y cosas que no ayudan

estoy harta de aguantar, estoy harta de tanta incomprensión, estoy harta de no poder gritarle al mundo que estoy harta, estoy harta de estar enfadada conmigo y con los demás, estoy harta de no tener fuerzas, estoy harta de tener miedo, estoy harta de estar cansada, estoy harta de sufrir, estoy harta de estar harta…

como yo hay muchas, muchas que luchan en silencio porque se sienten solas o porque no están solas pero no se sienten comprendidas, hoy voy a escribir de esas cosas que como a mí, creo que a todas las infértiles nos ayudan y no nos ayudan, si tu pareja, amiga, hija, prima es infértil aquí una pequeña ayuda para comprender mejor todo lo que pasa por su cabeza. sabemos que muchas veces, la mayoría de los comentarios, preguntas y actitudes son como buena intención y parten sobre todo del desconocimiento y por respeto o simplemente por agotamiento nos callamos y no contestamos o decimos lo que realmente pensamos.

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cosas que NO me ayudan

no ayuda que me digan que me relaje. la infertilidad, cito textualmente la definición de la OMS, “es una enfermedad que imposibilita concebir un hijo naturalmente o de llevar un embarazo a término después de 12 meses de vida sexual activa”, se trata como cualquier otra enfermedad, como la diabetes o el cáncer, así que no me digas que si me relajo todo se va a arreglar porque al igual que otras enfermedades, ésta no se cura si uno se relaja.

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no ayuda que me digas que es mejor que haya sido ahora y que más adelante habría sido peor o que todo pasa por una razón. mira, lo mejor hubiera sido que mi hijo hubiera nacido, por muy pequeño que fuera era mi hijo o por muy poco tiempo que lo tuviera, era una vida y estaba dentro de mí, era una parte de mí por lo tanto no es mejor así, que su corazón haya dejado de latir es una mierda, lo mires como lo mires. igual que si alguien tiene un accidente y pierde una pierna o pierde a un ser querido, tú nunca le dirías que todo pasa por una razón.

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no ayuda que me preguntes si ya he superado mi aborto o mis problemas de infertilidad. no, no lo he superado y posiblemente nunca llegue a superarlo, igual que uno no supera nunca la muerte de un familiar o amigo, se puede vivir con ello, llevarlo bien pero no superarlo, el dolor siempre va a estar, el sufrimiento que uno ha tenido deja una cicatriz que aunque no se vea de vez en cuando se manifestará, a veces te picará o te dolerá y te hará recordar esa pérdida o esos malos momentos.

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no me digas que no me quedo embarazada porque estoy obsesionada, que pasará cuando menos me lo espere. creo que tengo todo el derecho del mucho a estar obsesionada, sobre todo cuando todo lo que hay a mi alrededor me recuerda continuamente que eso que otros tienen sin querer y/o sin esfuerzo, YO por alguna razón NO lo puedo tener. estoy obsesionada y no lo puedo evitar, es casi como cuando uno necesita comer cuando tiene hambre, seguro que si en ese momento no puedes comer te empiezas a obsesionar por la comida. ser madre/padre es una necesidad vital, somos animales hechos para nacer, crecer, reproducirse y morir, y no, no podemos luchar contra nuestra naturaleza. no sé finalmente seré madre o no pero seguramente no pasará cuando menos me lo espere, si llega lo estaré esperando con los brazos abiertos.

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no me ayuda que me digas lo fértiles que son todas las personas a tu alrededor, lo rápido que se embaraza tu prima o que tu vecina se quedó embarazada en el viaje de novios sin ni siquiera estar buscando. gracias por la información pero eso no me ayuda, no me interesa saber lo fácilmente que se quedan embarazadas algunas, me hace pensar el por qué, por qué ellas sí y yo no. por qué no se paran y piensan que cada persona es un mundo y que cada uno es diferente a otro, las comparaciones son horribles, por favor, no lo hagas. no lo hagas porque provoca que yo infértil me sienta como si estuviera en una cadena de montaje y fuera descartada porque tengo un defecto, siento que no encajo, me siento aislada, arrojada en un cubo de desperdicios.

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no ayuda que me digas que si no tengo hijos tendré libertad y que tengo a mis sobrin@s, hij@s de amigas, prim@s, etc… a los que dar amor. perdona yo no quiero libertad, quiero un hij@, ¿es tan difícil de entender? seguro que nadie cambiaría ninguno de sus hij@s por tener más libertad, un trabajo mejor, un coche más grande o una casa en la playa. seguro que una persona que esté despotricando continuamente de la maternidad/paternidad si se le preguntara si volvería a tener hij@s te diría que sí.

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no me ayuda que estés continuamente quejándote de tu/s hij@/s, de lo mal que estás o de lo duro y difícil que es ser madre/padre, que ir a comprar cosas de bebés o para tus hij@s es un rollo, que todo sea carísimo, que estás agotad@ porque tu hij@ no te deja dormir, que tú cuerpo no es el mismo que antes de estar embarazada… y mientras se te cae la baba enseñándome la última foto donde tu niñ@ está haciendo una monería o trastada.

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cosas que SI me ayudan

me ayuda que sepas que un tratamiento contra la infertilidad es igual de duro que cualquier otro tratamiento, así que entiende mis cambios de humor, mi cansancio y que no tenga ganas de ver a nadie ni de salir a la calle. por favor ofrece todo el cariño, la compresión y la ayuda que esté en tus manos para hacer que durante mi tratamiento de fertilidad mi vida sea un poco más fácil.

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me ayuda que me preguntes y me hables libremente y sin censuras de mi problema, siempre que estés dispuest@ a escucharme y comprenderme y que no intentes hacer esta situación más difícil de lo que es. no intentes evitar el tema o hablar de temas superficiales, si no te interesa es porque yo no te intereso.

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me ayuda (sobre todo familiares y amig@s más cercan@s) que te documentes y te informes acerca de la infertilidad y sus tratamientos, porque así me puedes entender mejor, porque así no me estás preguntando una y otra vez las mismas cosas,  porque así siento que tienes interés y te molestas en conocer mi problema y como me siento.

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me ayuda que me escuches, que no me juzgues, que no me digas lo que tengo o no tengo que hacer, que dejes que me desahogue cuando estoy en un momento de bajón, que simplemente me abraces o me consueles, que me des ánimos para seguir luchando, que me digas que ahí estás para ayudar, que me hagas sentir bien o simplemente que me hagas sonreír.

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me ayuda que entiendas que cuando me das la noticia de que fulanita o menganita se ha quedado embarazada no me alegre, me sienta triste e incluso llore, entiéndeme, no soy mala por eso, simplemente tienes que saber es muy duro, frustrante y doloroso sentir que soy la única que no se queda embarazada.

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me ayuda sentir que estás conmigo en este camino, que estás dispuest@ a luchar conmigo y darme ánimos cuando las fuerzas flaqueen. que me digas que junt@s los conseguiremos, que hay que hacer todo lo posible y que sea lo que sea siempre estarás ahí apoyándome y queriéndome.

 

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un beso a todas, amigas que estáis en este camino, qué se haga lo más corto y llevadero posible!

 


y si nunca somos padres

esas palabras rebotan en mi interior, me golpean una y otra vez con toda su fuerza. creo que no he escuchado nunca nada tan duro de la persona que amo. ha sido como mirar en el horizonte de la realidad. ha sido una bofetada en mi inconsciente. ha llegado el momento de pedir auxilio, no puedo seguir así. necesito ayuda porque no tengo consuelo. necesito parar este sinsentido que no me lleva a ningún sitio. necesito dirigir mi vida y aceptar lo que me ha tocado, sin expectativas. necesito llenar ese hueco que han dejado cuatro vidas y seguir mirando hacia delante. es difícil explicar lo duro que es, es difícil de entender si no se ha vivido, si no se está viviendo. muchos me dirían, yo misma me lo digo, que no es poco lo que tengo, y doy mil gracias por ello. quiero vivir sin esta pena, por favor, lo suplico. quiero ser la que era, la que sé que está dentro de mí y que está arrinconada por mi alter ego que se afana por ser la protagonista en todo momento. quiero recuperar la alegría de vivir. dar las gracias cada día por levantarme y tener a mi amor a mi lado. despertarme, ver el sol brillar y sonreír. en un viaje imposible una hada me dijo que mi vida había sido difícil y que lo iba a ser siempre, en ese momento pensé en mi infancia pero no en mi futuro, en los momentos duros recuerdo esa frase y pienso que es mi karma, que no puedo hacer nada por evitarlo, así que tengo que aceptarlo. a veces pienso que me gustaría ser muy muy pequeña, tan pequeña que pasara desapercibida hasta desaparecer. me gustaría vivir en un mundo que no me recordara continuamente mi tara. lo peor de todo es que esa tara no se ve, se lleva dentro y se tapa con una máscara. me gustaría ser valiente y poder gritarle al mundo que me dejara en paz pero es imposible, la respuesta es lástima y yo lo único que quiero es comprensión. sí, estoy obsesionada, lo siento, ojalá no lo estuviera, por favor que alguien me recete pastillas anti-obsesión que ningún doctor me ha hablado de ellas. a partir de hoy digo se acabó, no puedo seguir así, se acabaron las lagrimas, las penas y el dolor. hoy voy a buscar una solución y no voy a dejar que este dolor me siga haciendo pequeña hasta desaparecer, todavía no sé cómo lo voy a hacer, quién o qué me va a ayudar pero tengo que hacerlo. no digo que no siga luchando, la lucha va conmigo siempre en la mochila.

 

 


a la tercera va la vencida o no hay dos sin tres

ya conté que después de dos embarazos y dos abortos uno en septiembre y otro en febrero, me tuvieron que quitar un pólipo en junio. dejé pasa una regla después de la operación y en julio lo volvimos a intentar de nuevo. mi ginecóloga me había mandado análisis de sangre  y viendo los resultados me dijo que en cuanto me quedara embarazada me tendría que pinchar heparina, los resultados habían salido con un nivel muy bajo de proteína s (que es una sustancia que impide la coagulación de la sangre). durante el segundo y el tercer embarazo también fui a ver a mi médico de cabecera de la seguridad social (en ese momento tenía ss y además una póliza directa con una compañía privada). le conté lo que me había pasado y me mandó a hematología para que me hicieran análisis de sangre más completos además de pedirme pruebas genéticas, resultados que me dieron a finales de mayo, antes de que me hicieran la histeroscopia para quitarme el pólipo. los resultados dieron bien.

habíamos planeado unas vacaciones tranquilas y muy modestas. aprovechando que una amiga nos había regalado para nuestra boda entradas para el festival de sonorama en burgos, decidimos que iríamos al norte, ya que él apenas lo conocía y de paso pasábamos por madrid para ver a mi familia.

yo me encontraba muy bien, había estado yendo al gimnasio desde abril porque me notaba en baja forma y el verano me encanta ya que en invierno con el frío lo paso verdaderamente mal. fue justo cuando estábamos en madrid cuando me enteré de que estaba embarazada, fue muy curioso porque un par de días antes de salir había manchado un poco, era mi aviso de regla, siempre es así o por lo menos antes lo era. me daba un toque como diciendo  que me preparara que en un par de días venía. no me lo tomé muy mal… total era el primer mes que lo intentábamos después de la operación y teníamos todo el verano por delante, era el momento de pensar en las vacaciones y de pasarlo bien. sin embargo, yo me había comprado un test de embarazo, lo llevé al viaje “por si acaso”. estábamos en casa de mi madre y era por la mañana, yo me levanté un poco flojita de animo, la verdad. me había llevado unas cosas para coser y estaba con ella cosiendo en la terraza, él estaba también con nosotras leyendo. de repente empecé a encontrarme muy rara, tenía como mareo y sudores fríos, ese día tenía que bajarme la regla. sin decir nada fui a mi habitación, cogí el test de embarazo y me fui al bañó, resultado: embarazada. me puse muy nerviosa y fui a la terraza, me acerqué a él y le enseñé el test, me puse a llorar. mi madre se alarmó y me preguntaba sin parar que qué me pasaba, le enseñé el test y también se puso a llorar. en ese momento lo único que se nos ocurrió es ir a algún médico, estuvimos buscando una clínica u hospital que nos atendieran, pero era agosto y no había manera. llamé por teléfono a mi ginecóloga para contárselo y que nos dijera qué hacer por el tema de la heparina pero no lo cogía, le mandé un mensaje para que me llamara cuando pudiera. así que decidimos ir a urgencias, de nuevo a un hospital. en la recepción de urgencias le conté a la recepcionista que estaba embarazada y que había tenido ya dos abortos, le dije que había manchado un poco hacía dos días; me dijo que por sólo por estar embarazada no me iban a atender en urgencias así que le dijera a la doctora que había estado manchando. esperando en la salita, miles de pensamientos se me pasaban por la cabeza, pensaba que por favor todo saliera bien esta vez. por fin entré, fui yo sola, él se quedó fuera. primero me vieron dos enfermeros, o por lo menos creo que eran enfermeros, esperé un poco más y luego pasé a ver a la ginecóloga que estaba de guardia. era muy seca, no me miraba prácticamente a la cara. le conté lo que me pasaba y le dije que estaba un poco asustada por los dos abortos anteriores que había tenido. me preguntó como siempre fecha de ultima regla, me dijo que era muy pronto todavía y que ni siquiera se vería nada en una ecografia, aún así me haría una para ver, yo estaba muy nerviosa, le comenté que mi ginecóloga me había dicho que me tendría que poner heparina, ella me dijo que no podía recetarme nada sin ver algún informe o algún resultado de análisis, por descontado que no se me ocurrió ir de vacaciones no viajo mi historial a cuestas, pero lamenté no haberlo cogido. me hizo la ecografia y me dijo que efectivamente no se veía nada, ni siquiera me mostró el monitor, ni yo me atreví a preguntar que lo hiciera. me dijo que fuera a hacerme análisis de sangre al día siguiente para confirmar embarazo y luego volver a repetirlos una semana más tarde y que luego una vez volviera de vacaciones pidiera cita con mi ginecologo habitual, ya está, eso fue todo. salí con los papeles que me había dado, habría que volver mañana por la mañana para hacerme el análisis. a la salida estuvimos mirando qué podíamos hacer con el tema de vacaciones, finalmente decidimos ir a burgos ya que teníamos pagado el hotel y suspender la segunda etapa que era ir más al norte, el resto de los sitios que teníamos reservados los pudimos cancelar. así que estaríamos ya en madrid de vuelta para volver a hacerme los análisis una semana más tarde. quedaba el tema de la heparina, eso me preocupaba. finalmente ya en casa de mi madre pude hablar con mi ginecóloga, le pregunté si sería necesario receta, si fuera necesitaría tener un informe para que un médico en madrid me la recetara, me dijo que intentara ir a la farmacia a comprarla directamente y que tendría que ser de bajo peso molecular (ni idea) y me dio el nombre: hibor 3.500, si no me la daban ella me haría el informe y me lo mandaría por correo electrónico. tuve que llamar a mi hermana porque habíamos quedado con ellos y le conté lo que había pasado. se puso muy contenta, yo tenía una emoción contenida. ya habíamos hablado de que si nos volvíamos a quedar embarazados no se lo diríamos a nadie hasta que la cosa fuera segura. en esta ocasión no había habido otra opción. recuerdo que esa tarde había quedado con una amiga de madrid que no veía desde hacia mucho tiempo, tuve que cancelarlo, estaba muy nerviosa y necesitaba tranquilizarme, así que le dije que me dolía mucho la cabeza y que lo sentía mucho pero no podía quedar. entonces fui con mi madre a la farmacia a comprar la heparina, no nos pusieron ningún problema sólo que no tenía, la pedirían y estaría allí al día siguiente, pensé que por lo menos empezaría al día siguiente. más tranquila ya, fuimos a comer con mi familia. esa tarde me acordé de que mi doctora me había dicho también que sería conveniente tomar aspirina, le mandé un mensaje para preguntarle y me dijo que sí que tomara adiro. el día siguiente por la mañana fuimos a hacer los análisis de sangre, fuimos muy pronto y en ayunas, me hicieron el análisis y me dijeron que los resultados estaría en un par de horas, entonces fuimos a desayunar y a hacer tiempo hasta que los recogiéramos. cuando fuimos a recogerlos y abrimos el sobre no entendía nada así que tuve que volver y preguntar si alguien me podía explicar el resultado, vino alguien del laboratorio y me dijo que el resultado era positivo pero que estaba de muy poco y que habría que repetirlo en una semana. ese día empecé a ponerme la heparina, por si no lo sabéis se ponen en inyecciones, son subcutáneas así que la aguja es muy pequeña y apenas duele, es más la impresión de pincharse uno mismo que otra cosa, bueno eso sí, si te pinchas en una venilla duele un poco y posteriormente te sale un moratón considerable y pica un poco cuando el líquido entra en el cuerpo. la farmacéutica me explicó muy bien cómo tenía que ponérmelas, tendría que ser todos los día a la misma hora y en la tripa. cuando llegó el momento estaba con él, nos leímos detenidamente las instrucciones y cuando me puse la primera jeringuilla pensé que no era para tanto. eso sí, una caja de 10 jeringas tiene el bonito precio de cincuenta y cuatro euros, tendría que ir a ver a mi médico de cabecera para ver si me la podía recetar, ya que era previsible que me la tuviera que poner durante todo el embarazo.

al día siguiente o a los dos días, no recuerdo bien, nos fuimos hacía el sonorama en aranda de duero. habíamos reservado en una casa rural en un pueblo cercano peñaranda de duero, ya que todos los hoteles en aranda de duero estaban llenos, era un pueblo de origen medieval, muy pequeño y con mucho encanto, pensábamos que por lo menos estaríamos tranquilos. decidimos ir a los conciertos que más nos gustaran que en realidad eran dos o tres y procurar no tener mucho ajetreo esos días por si acaso. prácticamente no fuimos a ningún concierto, estuvimos casi todo el tiempo en el pueblo que la verdad que tenía varías cosas que visitar y se estaba muy bien. por la tarde íbamos al sonorama y nos quedábamos un ratillo viendo alguno de los conciertos que nos gustaba. allí seguí con mi tratamiento de heparina, adiro y ácido fólico que no había dejado de tomar (esta vez no me puse progesterona) y a los tres días nos volvimos a madrid. yo estaba deseando volver a casa así que sólo estuvimos un par de días más en madrid y luego nos volvimos a granada. pasada la semana fuimos a hacer el segundo análisis de sangre y a la espera de los resultados nos fuimos a desayunar cerca del hospital, fue entonces cuando tímidamente le pregunté que si esta vez iría bien, él me dijo muy prudente que tendría que pasar tiempo y que ya veríamos, necesitaba que me dijera que todo iba a ir bien pero era realista, no fantaseaba y en cierto modo se lo agradecí, él era como yo quería que fuera todo el mundo conmigo, alguien que no me diera falsas esperanzas. el resultado seguía siendo positivo. sé que la familia o los amigos siempre te dicen cosas que te animen, como lo típico de que todo va a ir bien, esta vez ya veras.., o cómo era el caso “a la tercera va la vencida”…. en esos días lo único que quería era que pasara el tiempo lo más rápido posible y quería estar en casa, así que nos volvimos, recuerdo que cuando nos despedimos de mi madre, no pudo evitar llorar, nos dijo que nos quería mucho, me dio mucha pena dejarla sola, vivir lejos de la familia es duro y me gustaría estar más cerca de ellos, sobre todo de mi madre.

volvimos a granada, tenía cita con mi ginecóloga, era muy pronto todavía así que en la ecografía no se veía apenas nada, pero se veía el embrión perfectamente, estaría de cinco semanas, no recuerdo muy bien. le pregunté que si no se había cogido vacaciones, me dijo que no, que había tenido trabajo todo el mes de agosto pero que iba a estar unos días sin pasar consulta pero que si que tenía algunos partos que asistir, así que estaría en granada.

pasaron varios días, cada vez que iba al baño era un momento de ansiedad tremendo hasta que me limpiaba y veía que no había sangre. un día a mediodía empecé a manchar, estaba de seis semanas, camino de la séptima, empecé a temblar, me volví a limpiar, era marrón oscuro, no era una buena señal, él estaba en casa todavía de vacaciones, se lo enseñé muy nerviosa, empecé a llorar y le dije que no me lo podía creer…. me dijo que me tranquilizara que habría que ir a ver a la ginecóloga, le dije que estaba de vacaciones, todos mis temores empezaron a surgir de nuevo… miré el cuadro médico para ver qué otro ginecólogo me podía atender, era agosto y era la hora de comer, imposible, no quería ir a urgencias así que esperé a intentar llamar a primera hora de la tarde. apenas comí, intenté echarme la siesta un rato, imposible. a las cinco llamé a un par de consultas, en la primera, me contesto una mujer muy agradable, le conté lo que me pasaba, me dijo que me habría hecho un hueco para esa misma tarde pero que no estaba la ginecóloga, así que nada. llamé a otra consulta, le conté igualmente, muy amablemente me dijo que sí, que no me preocupara que esa misma tarde me hacía un hueco para que me viera la doctora, sería a última hora. pasé la tarde deseando que se pasara el tiempo lo más rápido posible hasta que llegó la hora de irnos, estaba muy cerca de casa así que fuimos andando. una vez en la consulta tuvimos que esperar un buen rato, yo creo que más de una hora, me daba igual sólo quería que me viera y que me dijera qué pasaba. finalmente pasé a la consulta, le conté de manera resumida mi historial y pasamos a que me viera con el ecógrafo. me hizo eco vaginal ya que me dijo que todavía estaba de muy poco para que se viera algo, entonces le dijo a él que también podía pasar y me cogió la mano, ya se veía muy bien y se le escuchaba el corazón, estaba tan nerviosa que no me sorprendió como paso en la primera ecografía, entonces le pregunte que porque estaba manchando y me dijo que veía un pequeño hematoma pero que todo estaba bien y que tenía muy buena pinta, le dije que era igual que en el primer aborto y que no estaba muy tranquila, ni siquiera me calmó escucharle el corazón. me dijo que siguiera con el tratamiento que estaba teniendo y que estuviera en reposo en casa a ver si así dejaba de manchar y me volvió a repetir que estuviera tranquila que ya iba a ver que todo saldría bien, le agradecí que me hubiera dado cita para ese mismo día y volvimos a casa. regreso en silencio y andando muy despacio, no quería ni moverme ni hacer un movimiento brusco.

los siguientes días los pasé en casa sin hacer prácticamente nada, me levantaba, me duchaba y me quedaba en el sofá, el trabajo lo dejé aparcado, afortunadamente trabajo en casa y en ese sentido no tenía problema. él se lo contó a sus padres, ya había empezado a trabajar y para que yo no tuviera que hacer comidas le dijo a su madre que si nos podía echar una mano. llegó la semana séptima, mi reto era pasar la semana trágica y llegar a la octava, cosa que no había ocurrido en los dos últimos embarazos. empezó septiembre, ya había puesto al día a mi ginecóloga, me dijo a través de mensaje que en el momento en el que empezara a sangrar más fuerte tendría que ir a urgencias, sólo deseaba que la cosa fuera a menos pero no fue así, fue constante durante unos días hasta que un día por la tarde empecé a manchar más abundante y ya de color rojo. fuimos a urgencias, decidimos ir a la clínica del seguro privado, no porque nos gustara más, si no por la rapidez y porque pensamos que habría menos gente. nada más aparcar, vi a mis suegros y a mi cuñada en la puerta de urgencias, de verdad que en ese momento no quería ver a nadie y le pregunté a él si los había llamado, me dijo que sí, respiré hondo, a fin de cuentas es su familia y lo entendí. llegué a la puerta, caras de pena, no dije nada sólo lloraba. me atendieron en seguida, todo era como un “déjà vu” horrible. la cosa no pintaba bien pero el embrión estaba ahí, con el corazón latiendo. me dijo que no se podía hacer nada, que volviera a casa y que si al día siguiente manchaba más volviera a ir. salimos y se lo conté a su familia, les dije que no se preocuparan pero que había que temerse lo peor. volvimos a casa y por la noche empecé a sangrar mucho más y tenía dolores así que volvimos al hospital, le dije por favor que no llamara a su familia. en el camino, escribí a mi ginecóloga y le conté lo que había pasado, me dijo que iba a ver quién estaba de guardia ya que ella también trabajaba en ese hospital, cuando llegamos me atendieron al instante, la doctora que me vio me dijo que le acababa de llamar mi ginecóloga y que me estaba esperando. cuando me miró con el ecógrafo el embrión estaba completamente desprendido, sin embargo, su corazón seguía latiendo, me dijo que me iban a dejar ingresada. mientras esperábamos para hacer el papeleo del ingreso me hicieron análisis de sangre, estuvimos en una salita con más gente como una hora, yo sentada en una butaca, él a mi lado. finalmente me pasaron a una sala donde me dijeron que me quitara la ropa y me pusiera en la cama que ya me iban a subir a la habitación. una vez en la habitación sentí como que si tuviera la necesidad de expulsar algo, le dije a la enfermera que quería ir al baño a ver, me dijo que me iban a poner la cuña ya que tenían orden de que no me podía levantar de la cama, yo le dije que es que estaba teniendo un aborto y que quería ir al baño. aceptó y se vino conmigo al baño, yo llevaba una vía puesta. una vez en el baño me puse en el wc, ella a mi lado, eché un coágulo enorme y le dije que ya estaba, que era lo mismo que me había pasado la primera vez, me dijo que se lo tendría que decir a la doctora, volví a la cama y empecé a llorar… tuvieron que bajarme otra vez a que me viese la doctora y me hiciera otra ecografía, no había estado en la habitación ni diez minutos. me pusieron en una silla de ruedas, llevaba sólo la bata y estaba preocupada por no manchar nada, el celador que me trajo la silla me dijo que no me preocupara. cuando bajamos y vi a la doctora le dije irónicamente que no había tardado mucho en volver, me volvió a mirar, ya no había embrión, lo había expulsado como en la primera vez, me dijo que no haría falta hacerme legrado pero que igualmente me iban a dejar ingresada esa noche, así que me subieron de nuevo a la habitación. la verdad es que estábamos más tranquilos de lo que cabía esperar, por lo menos había sido rápido y no me tendrían que hacer nada. era primeros de septiembre y al día siguiente se decidía si madrid iba a ser sede olímpica en los juegos olímpicos dos mil algo…cuando lo veía en la televisión pensaba a ver si supero esa fecha, no la superé. añado paréntesis de acerca del papel vergonzoso de la comitiva madrileña encabezada por ana botella, no tenía ningún sentido toda esa parafernalia montada con los recortes tan dolorosos sobre todo en sanidad y educación y crisis que se está viviendo, celebré que no fuera elegida, a ver si por lo menos así se centran en lo importante, aunque lo dudo.

al día siguiente vino mi ginecóloga a verme, no habló mucho, bueno en general no habla mucho, casi todo lo dije yo. me iba a dar el alta, había visto mi informe y no tenía sentido que estuviera allí.  le pregunté si me tenía que tomar algún medicamento, me dijo que no hacía falta, pensé que menos mal porque no tenía muy buenos recuerdos de los efectos secundarios que me había producido la medicación que me tuve que tomar con el primer aborto. cuando se fue pensábamos que entonces tendrían que volver a venir para quitarme la vía y decirme que me podía ir, pasaron dos horas y ya extrañados él fue a preguntar, nos dijeron que nos podíamos ir cuando quisiéramos, y pensamos que habíamos sido tontos por esperar allí cuando podíamos estar en casa ya, les pedimos que me quitaran la vía y nos fuimos.

los días posteriores fueron los peores, cuando ya ha pasado y te das cuenta de que ya no estás embarazada piensas que por qué otra vez, que por qué me tenía que pasar a mí, qué que había hecho mal. muchos sentimientos juntos: culpabilidad, dolor, tristeza… y entonces pensaba en esa frase de “no hay dos sin tres”. tengo que decir que él se portó y se porta siempre increíble, está pendiente de mi y aunque no hable mucho sabe consolarme con su cariño, yo intento que no me afecte tanto, aunque es inevitable, porque no se lo merece, no quiero estar eternamente triste, cada vez que estoy en esos momentos me tengo que esforzar en seguir con mi vida y no desfallecer, seguir luchando y no estar continuamente como un alma en pena, por él y principalmente por mi. es difícil, muy difícil y los momentos de bajón llegan cuando menos te lo esperas, él siempre está ahí y muchas veces cuando estoy mal y no puedo parar de llorar, está conmigo una o dos horas abrazándome, a mi me da una pena tremenda porque no es justo… siento que tengo mucha suerte de tenerlo a mi lado pero no paro de pensar que no es justo… pienso que por qué no podemos tener eso que deseamos tanto si nos queremos, queremos ser padres, lo deseamos y seguro que seremos muy buenos padres, pienso que qué hemos hecho para merecer esto.


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